La fase oscura

Salgo de la fase oscura,
del agujero incomunicado,
para encontrarme solo
en el húmedo y frío otoño.
Ha sido larga, muy larga, esta vez; de hecho
aún no estoy seguro de haber salido del todo.

Es agradable ver la luz, para variar,
aunque sea esta mortecina luz otoñal,
ver los colores,
saber reconocer los diferentes tonos de grises,
no vivir en un mundo de claroscuros,
casi negro.

Y si bien acabo de salir, no hago más que preguntarme cuándo recomenzará el ciclo, con el invierno que ya se aproxima.

(Apuntes del subterráneo)

Tumba del Soldado Desconocido en Moscú, en la tarde otoñal

Leí ese texto en un libro que me regalaron hace un tiempo, del que no recuerdo el autor, sólo el título.

Poesía en prosa, verso libre que no se sujeta a ninguna norma, salvo a la de su autenticidad sin artificios.

Acabo de verlo en alguna marquesina, ahora que vuelven los abrigos, las botas y las primeras bufandas.

Aunque, por otro lado, Dostoyévski ya escribió sus “Apuntes (o Notas) del subsuelo“, y en otras novelas suyas le gustaba jugar con la dualidad humana, el desdoblamiento de la personalidad, la esquizofrenia y otras paranoias, las obsesiones patológicas, la autodestrucción…

En fin, poco a poco irá llegando de nuevo el invierno que nunca se fue del todo.
Nada nuevo bajo el sol…
…o más exactamente, bajo un cielo permanentemente encapotado.

F.M. Dostoyevski, pintado por Iliá Repin

Se le erizó el cabello y se desplomó exánime del horror que sentía. ¿Y cómo no? El señor Goliadkin había reconocido enteramente a su amigo nocturno. Su amigo nocturno no era otro que él mismo, el propio señor Goliadkin, otro señor Goliadkin, pero absolutamente idéntico a él…
En una palabra, su doble. 

… Todo era silencio y desolación.
De pronto quedó petrificado de horror.

… Vale más abordar la cosa desde otro ángulo. Lo que haré será convertirme en un observador desinteresado, y sanseacabó. Decir: “Soy un observador, un extraño, y nada más. No soy responsable de nada de lo que pase”. Eso es. Así será de ahora en adelante…

… A pesar de que el tiempo estaba húmedo y desapacible, bajó las dos ventanillas del coche y atentamente se puso a observar a los transeúntes, a derecha e izquierda, adoptando un continente grave y correcto cuando notaba que alguno le miraba a su vez.

… ¿Le saludo o no? ¿Respondo de algún modo o no? -pensaba nuestro héroe con indecible angustia-. ¿O finjo que no soy yo, sino alguien que se me parece muchísimo, y hago como si nada hubiese pasado? En fin, que no soy yo, que sencillamente no soy yo, y basta -dijo el señor Goliadkin quitándose el sombrero ante Andrei Filippovich y sin apartar de él los ojos-. ¡Que no soy yo -murmuraba con esfuerzo-, que no soy yo, que no, señor, no soy yo, eso es todo!
… Todo al parecer, sin exceptuar a la Naturaleza misma, militaba contra el Señor Goliadkin; pero él seguía en pie e invicto. En su fuero interno se daba por invicto. Estaba dispuesto a  luchar. Bastaba ver la determinación y el vigor con que, tras su inicial sorpresa, se frotaba las manos para deducir que no se daría por vencido. No obstante, el peligro, un peligro evidente, le acechaba a la vuelta de la esquina…

(párrafos extraídos de la novela El doble, de F.M. Dostoyévski)

Two feet tall (canción de Babel Fish)
[audio http://www.megaupload.com/?d=N5VDU2TI]
Letras muy apropiadas para el tema en cuestión
(texto original debajo de mi traducción libre):

Frío
Riéndote como un idiota en una lata
Una frialdad que me baja por la médula espinal
¿Soy yo la broma o el bromista?
Se me acaba el tiempo
Los labios que probaron las lágrimas
Dejaron un rastro de guisantes
Y a pesar de todo…

Nada ha cambiado
Nada es nuevo
Y no hay nada que puedas hacer
Cuando la desesperación toma el control
Cuando te sientes hundido

Miedo
Darme cuenta de que se ha convertido en una maldición
Me está volviendo loco
Tan paranoico como Stalin en su peor momento
Sin nadie más a quien echarle la culpa
Temblando como una hoja
Hundiéndome como una piedra
Sin encontrar ningún alivio

Nada ha cambiado…

Así que me echarás una mano
Agárreme si me caigo
¿Borrarás alguna de mis dudas?
Me he estado sintiendo tan poca cosa

Un beso
Los labios que probaron el sabor de las lágrimas
Han dejado una sensación de haber perdido el tiempo
Y aparece la apatía

Nada ha cambiado
Nada es nuevo
Salvo el miedo de perderte
No hay ninguna cura
Ninguna escapatoria
Cuando te sientes un don nadie

Me he estado sintiendo tan poca cosa…

__________________________

Cold
Laughing like a moron in a can
A chill runs down my spine
Am I the joke or the comedian
I’m running out of time
Lips that tasted tears
Left a trail of peas
Still

Nothing has changed
Nothing’s new
And there’s nothing you can do
When despair takes control
When you’re feeling two feet tall

Fear
Realizing it’s become a curse
It’s driving me insane
As paranoid as Stalin at his worst
With no one left to blame
Trembling like a leaf
Sinking like a stone
Finding no relief

Nothing has changed…

So will you help me out
Catch me if I fall
Will you erase some doubt
I’ve been feeling two feet tall

A kiss
Lips that tasted tears
Left a sense of waste
Apathy appears

Nothing has changed
Nothing’s new
But the fear of losing you
There’s no cure
No loophole
When you’re feeling two feet tall

I’ve been feeling two feet tall…

Si no funciona el enlace para oír la canción de Babel Fish, puedes descargarla aquí.

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Acerca de Alienigena in alia terra

Bienvenido a Alienigena in alia terra. Vivir en otros países conlleva que a veces te sientas como un “extranjero en tierra extraña” o, como acertadamente decían los romanos, alienigena in alia terra. Me encantan la Historia Antigua, el software libre y abierto y la música clásica. En un mundo de “ventanas” y operaciones triunfo, ¿qué mayor sensación de sentirse extranjero en tierra extraña que esta?
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4 respuestas a La fase oscura

  1. kutaisov dijo:

    Bueno, un ciclo más la vida no resulta ser otra cosa los del colegio (que realmente nunca nos abandonan), el amor, la enfermedad… la vida no acaba siendo sino una repetición vivida u observada de los mismos actos una y otra vez. Ahora que ya uno es mayor -y padre- empieza a tomar distancia con respecto a las cosas de juventud y sentirse un poco fuera de lugar en según que sitios y con según que gente pero ¿acaso no lo sintieron también nuestros padres?.

    Por otro lado hoy ordenando la biblioteca -tarea ardua y fatigosa que siempre se empieza con entusiasmo y se acaba con hartazgo y arrojando volúmenes a diestro y siniestro- han pasado por mis manos “Los apuntes del subsuelo”, las “Memorias de la casa muerta”, “Los demonios”, etc. el apunte con el que rematas el post me hace pensar en sumergirme de nuevo en una etapa dostoyevskiana y volver a comenzar el ciclo que empecé a los 15 años con “Crimen y castigo” ¿casualidad?.

    Saludos desde esta tierra en la que el invierno parece que nunca va a aparecer.

    • Hola, Kutaisov. Gracias por enriquecer con tus comentarios nuevamente el desangelado texto de arriba.
      Hace no mucho vi una película de TV sobre Crimen y Castigo protagonizada por Patrick Dempsey y Ben Kingsley, y me acordé de tu comentario sobre los escenarios de la novela. Si encuentras la película, rodada en escenarios reales en Rusia, que es bastante verista, te podrás hacer una imagen visual de la novela bastante cercana a como probablemente la imaginó el autor.
      En cuanto a los ciclos y la fase oscura, hago una especie de metáfora y no doy todo por sentado. Hay que dejar vía libre a la imaginación y que cada uno lo interprete a su manera. Como tú muy bien insinúas, cada uno tiene sus propios ciclos y sus fases oscuras…
      Saludos desde este tierra que ya se despidió del sol hasta dentro de muchos meses…

  2. sanmatri dijo:

    Hola, acabo de leer vuestros dos comentarios sobre “La fase oscura”. Parece ser que todos pasamos por esos ciclos y fases y nunca acabamos de aprender la lección. ¿En cada ocasión aprendemos algo diferente, o nuestra capacidad de progresar es limitada? Se me ocurre que en la fase de tinieblas nos hundimos en ese sentimiento de aislamiento y separación cuando, en realidad, no existe mas que una misma vida para ser vivida con nuestras diferencias accidentales. Yo suelo perder el enfoque hasta que alguien o algo me zarandea.
    Sanmatri

Los comentarios están cerrados.