La Vigilia Pascual

Relato apócrifo de Pushkin, basado en las notas de María Antónovna Útkina, recompuestas por Liéski

Una de las historias más curiosas que Antón Antónovich Liéski atribuye a María Antónovna Útkina y que, en las pocas notas que dejó, ésta atribuye como extraída de ese libro extraviado de cuentos (apócrifos) de Pushkin es esta de la cena de Pascua.
Así rezaban las notas que encontré…



Una Pascua ortodoxa rusa de hace menos de lo que parecería, un acomodado empresario extranjero fue invitado a cenar a casa de uno de sus clientes y amigos en las afueras de Moscú. Allí se encontrarían con otros amigos y con el viceministro amigo del amigo ruso, que iba a acudir por cortesía a conocerle.

Era la noche del Sábado Santo, y tras cerca de dos meses de relativamente estricto ayuno, se celebraba una vigilia pascual nocturna por la Resurrección del Señor. Tras la celebración religiosa, mandaba la tradición que se rompiera el ayuno con un gran banquete bien regado con vodka.
La tradición manda.
La sorpresa del extranjero, al llegar con su acompañamiento, fue encontrarse con la mesa y la casa preparadas, y los zapatos, como es costumbre, en el porche… pero ni rastro de los comensales.

Zapatos sin dueño y mesa sin comensales


Estarán en la vigilia pascual -se dijo- y hacia el monasterio más cercano se dirigieron antes de que llegara la medianoche.
En plena oscuridad sólo pudieron distinguir el gentío procesionando alrededor de la iglesia del monasterio; se mezclaron entre las monjas y el coro para intentar encontrar a alguien conocido…


A continuación de la misa, seguía sin aparecer nadie…

Regresaron a la casa, encontrándose a su anfitrión sentado a la mesa, quien les dijo: “Me alegro de que os haya gustado la vigilia de Resurrección. Nosotros tenemos por tradición celebrar a la vuelta un banquete de des-ayuno, pero hace años que la tradición cambió y ahora se celebra la comida al levantarnos el Domingo de Resurrección. De esta forma podemos descansar tras la misa de medianoche y estamos con más ganas para el banquete de des-ayuno, con el que rompemos el ayuno, que hace ya muchos años que se celebra por la mañana al levantarnos. Así que descansad, que mañana será un nuevo día”.
Y a la mañana siguiente…

Así fue como se encontró des-ayunando con vodka y un gran banquete de Domingo de Resurrección.

 

Las campanas rusas que tanto amaba Rajmáninov (el comienzo de su Segundo Concierto para Piano y Orquesta imita a unas campanas tañendo a lo lejos) y procesión que da inicio a la Vigilia Pascual.
El estribillo comienza “Христос Воскресе из мертвых” (jristós vaskriésie iz miértvyh): “Cristo Resucitado de entre los muertos”.

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Acerca de Alienigena in alia terra

Bienvenido a Alienigena in alia terra. Vivir en otros países conlleva que a veces te sientas como un “extranjero en tierra extraña” o, como acertadamente decían los romanos, alienigena in alia terra. Me encantan la Historia Antigua, el software libre y abierto y la música clásica. En un mundo de “ventanas” y operaciones triunfo, ¿qué mayor sensación de sentirse extranjero en tierra extraña que esta?
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